Con
una montaña,
Arrancaron
el acero de los motores
Y
quemaron la piel de los metales
En
las piedras.
Un
gran silencio estalla de cerro en cerro
Y
amordaza los sueños que los enamorados
Olvidaron,
en la última curva del aire.
Aquel
hombre, vencedor de horizontes,
Iba
enroscando el sol con su plumaje,
Mientras
crecía el animal de fuego,
Y
las voces huían de las penumbras
Con
un estremecimiento de alegría.
Detrás
del cielo,
Se
amontonaron los suicidios
De
los vidrios, de los gritos
Y del
metal,
Sobresaltado por el estallido.
Detrás del cielo…
Le partieron el corazón
Y le cubrieron el torso de llagas
Y de gemidos…
Con una montaña.

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