Tengo un presentimiento peregrino
que deviene a mi mente de algún modo,
que lo apaga y oscurece todo;
fantasmal existencia que adivino,
confabulada obcecación del alma
que une los objetos de la calma.
que lo apaga y oscurece todo;
fantasmal existencia que adivino,
confabulada obcecación del alma
que une los objetos de la calma.
Lenta, la oscuridad ciñe al silencio
y desdibuja sombras, esparciendo,
sonidos de pasos, sobre pasos ciertos;
ráfagas de aire, el aire encendiendo,
transitando el loco vendaval del viento.
y desdibuja sombras, esparciendo,
sonidos de pasos, sobre pasos ciertos;
ráfagas de aire, el aire encendiendo,
transitando el loco vendaval del viento.
Es este miedo que lo envuelve todo.
Este miedo genético y sin prisa
que va, desde mi estática sonrisa
hasta tu muerte, hallada en un recodo.
Mi corazón deduce, de ese modo,
al retornar lo grave de su urgencia;
desde el primer destello de existencia
hasta el andar esquivo de la suerte:
¡Página en blanco!! ¡Corazón inerte!
Este miedo genético y sin prisa
que va, desde mi estática sonrisa
hasta tu muerte, hallada en un recodo.
Mi corazón deduce, de ese modo,
al retornar lo grave de su urgencia;
desde el primer destello de existencia
hasta el andar esquivo de la suerte:
¡Página en blanco!! ¡Corazón inerte!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario