Cuando en mis pupilas todo sea oscuro,
y de sombras vagas me deje habitar.
Cuando esté mi cuerpo frío cual un muro,
y el cerebro, inmóvil, no pueda pensar.
Cuando no halla luz para mi futuro,
ni logren, mis labios, moverse, al hablar.
Cuando ya no admire el cielo más puro,
ni vuelva, los trinos, alegre, a escuchar.
Cuando sea sombra, acaso, y olvido,
y para mis cosas no exista lugar…
Volveré en el canto, idea y sonido.
Iré, con mi muerte, tu voz a escalar.
Seré, en el aire, verso florecido.
abriré mis alas y hecharé a volar

Cada palabra sentida desde lo profundo de tu alma ,llega a la mía convertida en flor!
ResponderBorrar